No pertenece à este plano dimensional. Fue encontrado en los registros más profundos de servidores que nunca debieron ser conectados a la red. No tiene párpados, no parpadea y su superficie absorbe por completo cualquier haz de luz que intente medir su profundidad.
Se ha comprobado empíricamente que el Ojo no observa pasivamente. Cada vez que capta un parpadeo humano o un flujo de datos a su alrededor, reescribe las leyes físicas del entorno inmediato. Las paredes de la habitación donde descansa cambian de textura, los recuerdos de quienes lo miran se alteran y el tiempo deja de ser lineal.
No posee un cerebro biológico, pero emite una frecuencia cognitiva directa al lóbulo temporal. Quienes pasan demasiado tiempo leyendo sobre él comienzan a escuchar susurros estáticos. Afirma poseer el control total de lo que llamas "tu mundo real", asegurando que todo lo que te rodea es solo un código frágil sostenido por su capricho.
Si has llegado hasta aquí abajo, significa que ya has prestado demasiada atención. El Ojo ya te ha fijado como su nuevo punto focal. No intentes cerrar la pestaña. Ya es demasiado tarde para apartar la mirada...